El proceso terapéutico se desarrolla en distintas etapas, cada una orientada a comprender tu situación, establecer objetivos y facilitar el cambio de manera progresiva. A continuación, te explico cómo trabajaremos juntas/os en cada fase, desde el primer contacto hasta la finalización del proceso.

1. Valoración

Una vez nos hayamos conocido, recopilaré toda la información relevante sobre tu situación para realizar una evaluación detallada. Este proceso puede requerir varias sesiones, ya que la precisión y profundidad del análisis serán fundamentales para el desarrollo adecuado del resto del proceso.

2. Devolución

Te expondré mi análisis sobre tu situación y las opciones disponibles para abordarla. En algunos casos, si la naturaleza de la problemática lo requiere, podría recomendar la derivación a otro profesional más idóneo y evaluaremos la viabilidad de trabajar en conjunto para lograr los cambios deseados.

3. Objetivos

Si decidimos iniciar el proceso terapéutico, estableceremos objetivos de trabajo de manera consensuada. Esto implicará recoger tus necesidades, adaptarlas a las posibilidades reales y definirlas de forma clara y operativa.

4. Desarrollo

Trabajaremos en conjunto para alcanzar los objetivos establecidos. A lo largo del proceso, se crearán las condiciones adecuadas y se proporcionarán herramientas útiles para facilitar el cambio, pero la implicación y el esfuerzo del consultante serán fundamentales.

5. Seguimiento

Antes de finalizar el proceso, es recomendable realizar algunas sesiones más espaciadas en el tiempo. Éstas permitirán confirmar la consolidación de los cambios o, en su caso, identificar posibles dificultades que requieran seguimiento.

6. Cierre

Cuando ambas partes percibamos que hemos alcanzado los objetivos establecidos, acordaremos la finalización del proceso.